La salud de las mujeres siempre será un tema recurrente que acapara el interés general, sobre todo cuando factores ambientales y desequilibrios orgánicos pueden atentar contra su bienestar. Y, precisamente, uno de los casos que regularmente atienden los especialistas está ligado a los altos niveles de testosterona.

Esta hormona cumple con muchas funciones tanto en la fisiología como en la conducta de las mujeres. Sin embargo, cuando esta se incrementa, tiende a generar problemas de salud, lo que demanda la debida atención por parte de los médicos.

Qué es la testosterona y su función

Se define como una hormona masculina calificada dentro de la tipología del ser humano. Es la encargada del desarrollo de los testículos, la próstata y las llamadas características sexuales secundarias, como el vello corporal y la musculatura, entre otras.

Las mujeres también la producen en sus ovarios, aunque en una proporción mucho más baja que los hombres. Contribuyen a que ellas se sientan más fuertes, que puedan desarrollar musculatura y resistencia ósea.  Igualmente, interviene en la libido, y por consecuencia, en aumentar el deseo sexual. Influye en la sensibilidad de los pezones y del clítoris, lo que contribuye al placer sexual. También proporciona un mejor ánimo.

No obstante, las mujeres no son ajenas de sufrir trastornos hormonales, como es el caso de los altos niveles de testosterona que puede registrar su organismo. Esta condición tiene una naturaleza multicausal y se detecta por medio de exámenes clínicos especializados.

Posibles causas

Se ha determinado que la sobreproducción de andrógenos en los ovarios, es una de las causas por las cuales la mujer presenta un aumento de testosterona. Esta anomalía evidencia un desarrollo exagerado de las características masculinas.

Se asegura que los andrógenos, cuyo origen proviene de otras áreas del cuerpo femenino, podrían provocar este cuadro adverso. Sin embargo, la localización de tumores en lo ovarios, conocido como Síndrome de Ovarios Poliquísticos, SOP, es uno de los principales desencadenantes del aumento de la testosterona.

Asimismo, se ha comprobado que la presencia de alteraciones tumorales en la zona de las glándulas suprarrenales, sea otra de las causas en la producción desenfrenada de andrógenos. Esta situación provoca la intensificación de las características varoniles en las mujeres.

Otras causas:

  • Tratamientos por padecimiento de cáncer de mama.
  • Extrema situación de estrés.
  • Significativo bajo nivel de estrógeno.
  • Cáncer de ovario.
  • Consumo indiscriminado de drogas con el objeto de acelerar el crecimiento de la musculatura.
  • Ingesta de fármacos por terapia hormonal.

Síntomas

Son diversos los síntomas que pueden evidenciarse en el organismo de las mujeres, una vez que han sido detectados los altos índices de la hormona. En general, exponen una serie de desarreglos que se manifiestan de las siguientes formas:

  • Grasa: se intensifica la grasa corporal, por lo que es un desencadenante de acné y de un estado graso del cuero cabelludo.
  • Padecimiento cardiovascular: se manifiesta con elevado colesterol e hipertensión.
  • Calvicie: la caída del cabello de manera desproporcionada podría vincularse a un síntoma del aumento del ciclo menstrual: una tendencia a la frecuencia irregular del ciclo menstrual podría estar siendo ocasionado por el incremento de la testosterona o un SOP.
  • Afectación al hígado: el incremento de la hormona origina la hepatitis peliosis o quistes en el hígado.
  • Vello corporal: la principal función de esta hormona es la producción de vello corporal, al observarse este problema revela un alto nivel de la hormona.
  • Acné: cuando la producción de testosterona coincide con la ovulación, la aparición de acné suele cubrir las zonas del mentón y la mandíbula. Pero la presencia del SOP, también es proclive para que brote acné.
  • Aspecto masculino: intensifica el aspecto masculino de las mujeres, conocido como estado hiperandrogénico, o aparecimiento de signos masculinos como: voz ronca, caída del cabello, agresividad y vello facial.
  • Aumento de azúcar: alta testosterona y azúcar en la sangre, están relacionados directamente con la intensidad hormonal.
  • Desproporción del clítoris: estimula el crecimiento del clítoris, e igualmente al aumento de la libido.
  • Descenso del deseo sexual: si la testosterona es más alta que la producción de estrógenos, consecuencialmente disminuye el deseo por el sexo.
  • Roncar: los ronquidos y hasta el mal humor, expresado en una actitud agresiva, es probable que obedezca al aumento de la hormona.
  • Falta de ovulación: y por consecuencia, infertilidad.

Acciones antes de ir al médico

Antes de acudir al médico, la mujer debe haber observado que su cuerpo experimenta cambios relacionados con los síntomas antes descritos. Es el momento de tomar la decisión de realizarse los exámenes para así lograr obtener una información de lo que sucede en su organismo.

Lo indicado es una prueba de sangre para medir el perfil hormonal, lo cual sin duda va a señalar cuál es el nivel de testosterona que se tiene. Estos exámenes han de llevarse al especialista con el respectivo informe del laboratorio.

Visita al especialista

El médico especialista es el encargado de evaluar el estudio de laboratorio y dictar un diagnóstico. Después de reconocer que el cuadro sintomatológico responde a una determinada causa, podrá recomendar las acciones correspondientes al caso.

Estas acciones que refieren la debida atención al desequilibrio hormonal, se basan en la aplicación de fármacos, la recomendación de alguna intervención quirúrgica, o una terapia para el tratamiento hormonal con el objetivo de controlar los niveles.

Otras indicaciones señalan acompañar la intervención médica con dietas especialmente diseñadas y dirigidas para atender el desorden en el organismo de las mujeres. E igualmente, se aconseja que las pacientes sigan un régimen de ejercicios con el fin de oxigenar la sangre.

Una de las situaciones a evitar es la no permanencia en un ambiente de estrés. Por eso deben llevar una vida relajada, respirar mejor y tener una actitud positiva. Esta conducta, de acuerdo a los especialistas, permitirá que se logre ejercer un control del desequilibrio ocasionado por el alto nivel de testosterona presente en el organismo.

Finalmente, es importante que la mujer que sufra de un aumento de la testosterona, acudir sin falta a un especialista que bien puede ser un ginecólogo o un médico endocrino. Debe evitar automedicarse, o adoptar un régimen no profesional, ya que lo que está en riesgo es la salud.

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