Eliminar la papada es posible con ejercicios. Esa acumulación de grasa poco estética dejará de ser una incomodidad si se desarrollan hábitos que incluyan actividad física para esta zona. A la papada también se le conoce como doble mentón y afecta a muchos. Se forma con el paso del tiempo, la flacidez de la piel e incluso el sobrepeso.

Hay tres hábitos que ayudan a evitar que la papada crezca: fortalecer la piel, disminuir la grasa y fortalecer el músculo. Al trabajar en ello se puede eliminar sin problemas.

Adiós a la papada

Antes de iniciar con los ejercicios, primero se debe saber que la papada es una capa de grasa que aparece debajo de la barbilla. Empieza a formarse después de los 30 años.

La papada suele ser más común en las personas de edad avanzada y en quienes tienen problemas de sobrepeso. Con estos sencillos ejercicios se puede prevenir la aparición o ayudar a disminuirla.

Calentamiento

Previo a la rutina es recomendable hacer ejercicios de calentamiento. De esta manera se prepara la zona muscular para la actividad física. Este estiramiento consiste en mover la mandíbula hacia adelante y hacía, al menos cinco o siete veces.

Ejercicio 1

Abrir bien la boca y luego llevar el labio inferior hacia la parte de adentro. Luego cerrar la boca tirando hacia adelante la mandíbula inferior.

Ejercicio 2

Lo siguiente es mirar hacia el techo y hacer igual que cuando se lanza un beso. Este movimiento hay que repetirlo entre cinco y siete veces. Realizar series de cuatro repeticiones en cada uno de los ejercicios.

Ejercicio 3

Este es muy sencillo. Solo hay que sacar la lengua e intentar tocar con ella la punta de la nariz.

Ejercicio 4

Colocar la barbilla sobre los puños. Una vez en esta posición presionar la barbilla con fuerza hacia los puños de las manos, haciendo presión sobre ellos.

Ejercicio 5

Girar la cabeza hacia el lado izquierdo y luego estirar hacia adelante la mandíbula. Este movimiento se realiza con la intención de forzar los músculos del cuello.

Al realizar estos ejercicios al menos dos o tres veces por semana se verán resultados y se notará una disminución de la grasa acumulada debajo de la barbilla, siempre y cuando no sea prominente.

Incluir estas rutinas dentro de los hábitos es muy sano y aconsejable, incluso si aún no se desarrolla papada, si ya se tiene por sobrepeso o edad avanzada entonces con más razón se deben realizar.

Se puede mantener sin cirugía

Es posible disimular la papada sin cirugía, en casos que no son extremos. Para ello se requiere no solo una rutina de ejercicios, sino buenos hábitos alimenticios y cuidados posturales para evitar que comience a formarse.

Hay algunos trucos, como mascar chicle, que ayudan a mantener activos los músculos del cuello y la mandíbula. También existen en el mercado fajas específicas para la zona de la papada, estas pueden ser utilizadas mientras se duerme, ya que ayudan a fortalecer la musculatura.

El cuidado de la piel para disminuir la flacidez también es positivo si se busca corregir esta acumulación de grasa. A nadie le gusta tener papada, porque resulta muy poco estético.

Existen también métodos no invasivos para eliminarla o disminuirla como la radiofrecuencia, pero no suelen tener la misma efectividad que una intervención quirúrgica.

Recurrir a la cirugía   

Si ya se ha hecho de todo y no se logra eliminar la molesta papada también existe la opción de recurrir a la cirugía. Mediante una intervención quirúrgica se pondrá fin a esta molestia.

Cuando la piel debajo de la barbilla ya está demasiado flácida, problema que llega con el envejecimiento o la pérdida radical de peso, entonces lo más aconsejable es recurrir a la cirugía.

La cirugía de papada puede realizarse de tres formas:

  • Una de las opciones es realizar un corte en la parte posterior de la oreja para proceder a estirar toda la piel sobrante. Una de las ventajas de este método quirúrgico es que la cicatriz quedaría oculta detrás de la orejas, lo que la hará muy poco visible.
  • Otra de las opciones es realizar un corte por debajo del mentón para eliminar todo el exceso de piel que existe. En este caso quedará la cicatriz debajo del mentón. En esta zona también es difícil de percibir la marca de la intervención.
  • La lipoaspiración es una excelente opción para los que no están dispuestos a lidiar con una cicatriz. El método consiste en aspirar toda la grasa acumulada mediante láser, ultrasonido o ultravibración.

La intervención dura muy poco tiempo, al menos unos diez minutos y el proceso de recuperación es rápido por lo que no se sufre después con las consecuencias de una operación más compleja.

No todos los pacientes tienen la posibilidad de realizarse una intervención quirúrgica para eliminar la papada. Quien opte por una operación debe primero consultar al médico para saber si cumple con las condiciones.

Por ejemplo, las personas con alguna enfermedad de base como la diabetes no pueden realizarse este tipo de intervenciones, tampoco es recomendable si se sufre de hipertensión. Será el médico quien determine si conviene o no pasar por quirófano al realizar primero unos exámenes generales.

Cuando la papada no es  prominente y se puede eliminar con alguno de los métodos no invasivos o la realización de ejercicios es mejor entonces evitar el uso del bisturí. También es preciso recordar que los buenos hábitos alimenticios ayudan a evitar la acumulación de grasa, no solo en la papada sino en otras partes del cuerpo.

La realización de actividad física de manera constante ayuda a evitar no solo problemas estéticos sino también a prevenir enfermedades. La papada no tiene porque ser un dolor de cabeza o una sentencia de por vida. Es posible vivir sin ella. Al seguir estos consejos se logrará eliminarla o se evitará que aparezca con el paso del tiempo.

Quienes son jóvenes deben tomar nota de estas recomendaciones para que no aparezca la papada. En caso de que ya exista, lo bueno es que no se está destinado a vivir con ella porque eliminarla es posible.

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